Cerveza Nórdica: la nueva invención que pone de cabeza a los daneses

Copenhague fue la ciudad protagonista en presenciar la introducción de un nuevo producto: una nueva cerveza con levaduras que tienen una edad de 133 años. Aunque la cerveza no es una bebida precisamente nueva en estos predios, el concepto ya suena bastante innovador.

La elaboración de esta cerveza nórdica es netamente estacional y basada en el lugar, por lo que no es fácil de replicar en otras regiones del mundo. Un elemento que distingue a esta cerveza es que al mosto de preparación se le incorpora heno, lo que obviamente le da un sabor característico.

La principal cara del movimiento que formula este tipo de cervezas es Anders Kissmeyer, el cual es un cervecero de Copenhague que pasó mucho tiempo en Copenhague y luego otros años adicionales en Nørrebro Bryghus. Definitivamente una cerveza de este calibre jamás había sido creada.

Las opiniones de Kissmeyer

Todo aquel que entrevista a Anders Kissmeyer queda fascinado con los conocimientos que éste posee sobre la cerveza y con las tecnologías responsables de elaborarla. Las premisas de este maestro cervecero respecto a la fabricación de cerveza nórdica son inspiradores.

La cerveza nórdica no se trata de cualquier invención; se ha llegado a expresar que esta bebida significa un antes y un después en la tradición cervecera, ya que un grupo de daneses se encuentra trabajando de manera ferviente para realizar esta hazaña.

Kissmeyer señala que los ingredientes locales se centran en la levadura salvaje para producir este tipo de cerveza, con motivo de que el Proyecto Nueva Levadura Errante constituye uno de los proyectos más grandes y significativos que se hayan coordinado jamás.

Naturaleza de la levadura agregada a la cerveza

Según lo afirmado por Kissmeyer, la levadura que se emplea para elaborar la cerveza nórdica, no es más que una levadura danesa indígena cultivada a través de una mezcla de tres cepas, producidas en un huerto comercial perteneciente a White Labs.

No fueron una, dos o tres cervecerías comerciales las que trabajaron en una receta para producir cerveza nórdica, sino cinco las que tenían proyectos con la levadura salvaje. Esta levadura se controló completamente y fue transportada físicamente entre distintas fábricas de cerveza.

Si bien el hecho de que una cerveza tenga levaduras de 133 años, y que sea incorporado heno en el mosto ya era bastante sorprendente, también se habla de cervezas que no tengan lúpulo agregado. Son cervezas en gruit actualizadas, pues el cultivo de lúpulo en esta región nórdica no es factible.

Evolución del movimiento

Definitivamente la producción de cerveza nórdica es una tendencia prometedora ya que solamente se emplean ingredientes locales, aunque se desconoce si la elaboración de este nuevo producto termine por barrer a las otras fábricas de cerveza tradicional.

La presencia de heno en la cerveza no representa una amenaza para la salud pública y mucho menos para la seguridad de los equipos, ya que es tratada de cierto modo para que dichos equipos funcionen correctamente. Este movimiento representa tan solo el comienzo una nueva era en la producción cervecera.

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